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Por Hna. Lic. Gladys De la Cruz HCJC. – P. Dr. Saju George SVD. 

12 de diciembre de 2021

SITUACIÓN

¿Qué conoces acerca de la justicia social?  ¿Sabes que existe el derecho ambiental? 

Hoy no podemos hablar de justicia social al margen de la justicia ecológica. Ambas cuestiones son inseparables y son ampliamente tratadas en la encíclica social Laudato Si’ (LS) del papa Francisco. Este domingo, el Evangelio en la voz de Juan nos interpelará sobre el principio de la justicia. 

TEXTO BÍBLICO

Lc 3, 10-18

“La gente le preguntaba: «Entonces, ¿qué debemos hacer?». Él contestaba: «El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo». Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?». Él les contestó: «No exijáis más de lo establecido». Unos soldados igualmente le preguntaban: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?». Él les contestó: «No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga». Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga». Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio”. 

REFLEXIÓN

El domingo pasado meditamos sobre quién es Juan Bautista y cuál es su misión. Hoy, en continuación, el Evangelio nos presenta en qué consiste su predicación. Él exhorta sobre la justicia social en respuesta a lo que la gente le pregunta: Para recibir al Mesías de qué manera deben prepararse. La inquietud de la gente era muy sincera, en el fondo buscaban reorientar sus vidas en la espera del Mesías. 

La respuesta del Bautista manifiesta las consecuencias directas en la vida del que se encuentra con Dios. Él indica tres áreas principales para actuar en donde hay corrupción. Pide el comportamiento justo en cada una de ellas: la primera se refiere a la ayuda de unos a otros con espíritu de solidaridad, es lo que significa «el que tenga dos túnicas, dé una al que no la tiene». En la segunda pide honestidad en relación con el dinero y en la tercera exhorta a los que tienen poder que no abusen de él. De esta manera podrán construir una sociedad más humana y armónica. 

El principio “del más fuerte”, a lo largo de la historia, “ha propiciado inmensas desigualdades, injusticias y violencia para la mayoría de la humanidad, porque los recursos pasan a ser del primero que llega o del que tiene poder: el ganador se lleva todo” (LS 82). Esta visión antisolidaria e injusta no solo deteriora las relaciones humanas sino las relaciones con toda la creación. El deterioro medioambiental también es causado por la codicia, y el abuso de los que ostentan el poder. Con razón Laudato Si’ afirma que «no hay dos crisis separadas, una social y otra ambiental, sino una social y compleja crisis medioambiental» (LS 139). Al mismo estilo de Juan Bautista, LS nos exhorta a la conversión ecológica…

COMPROMISO

El adviento provoca esta pregunta: ¿Qué debo hacer? 

Concretamente hoy, ¿qué debo hacer con relación a la justicia social y medioambiental? 

¿Qué acciones me comprometo a realizar?

Oración: Dios Padre, Creador del mundo y todo lo que contiene, ayúdanos a amar la obra de tus manos, la Creación, como a nuestro prójimo… ¡Ven pronto, Jesús! ¡Ven Salvador!

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