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El suicidio de una menor en un pensionado dirigido por las Hermanas Franciscanas del Inmaculado Corazón de María fue utilizado como excusa para acusarlas de conversión. El caso se trasladó a la Oficina Central de Investigación, pero según el distrito escolar local, nunca se presentaron cargos contra las religiosas. Mientras tanto, en otro distrito, dos monjas fueron atacadas por radicales hindúes. Mons. Félix Machado: «Es un relato inventado, un ardid para atacarnos».


Chennai (AsiaNews) – Continúa en prisión sor Sahaya Mary, la religiosa de 62 años de las Hermanas Franciscanas del Inmaculado Corazón de María detenida por el suicidio de una joven el pasado 19 de enero en un pensionado dirigido por las monjas en Michaelpatti, un pueblo del distrito de Thanjavur (diócesis de Kumbakonam). La tragedia cuyo origen serían los problemas de la niña en las relaciones con su familia, fue explotada por los nacionalistas hindúes, que acusaron a las monjas de presionarla para que se convirtiera. Las acusaciones de los extremistas se basan en un vídeo que se hizo viral, en el que la muchacha hablaba de una petición que había recibido hace dos años y que supuestamente había rechazado.

El pedido de excarcelación fue rechazado por el Tribunal Superior de Chennai, que dio traslado al Central Bureau of Investigation, la agencia federal de investigación de la India. Los jueces también solicitaron el teléfono en el que supuestamente se grabó el vídeo, que pertenece a un miembro de un movimiento vinculado al Hindutva. Por su parte, el distrito escolar local había aclarado en un informe oficial en los últimos días que nunca se presentó ninguna denuncia de conversiones forzadas contra la escuela de las Hermanas Franciscanas del Inmaculado Corazón de María, también conocidas en Tamil Nadu como los Pondicherry Blues. En diálogo con AsiaNews, la superiora provincial, Sor Firmina Mary, declaró: «Desde hace 178 años somos fieles a nuestra vocación de servicio desinteresado a las mujeres a través de la educación, para darles fuerza en un contexto marcado por el machismo. La hermana Sahaya Mary sigue en prisión, pero continuamos recibiendo el apoyo público de muchas familias que no son cristianas. La muerte de esta joven, que se alojaba en uno de nuestros pensionados, no tiene nada que ver con las acusaciones de conversión».

La superiora explica que la muchacha proviene de una familia pobre, y que su vida estuvo marcada por el suicidio de su madre, hace algunos años, a causa de malentendidos con su esposo. Después de este hecho, la joven habría soportado una fuerte presión psicológica por parte de su madrastra y por ello había sido llevada al pensionado, donde sor Sahaya Mary se ocupaba de ella como lo había hecho durante décadas con todas las demás muchachas. En los últimos meses», añade Sor Firmina Mary, «la atormentaba la sola idea de tener que volver a casa de su madrastra al final del ciclo escolar. Este pánico la condujo a la tragedia de su muerte, que nos dejó en estado de shock. Nos entristece ver cómo se utiliza esta historia para manchar nuestra reputación y la de nuestra hermana”.

El arzobispo Félix Machado, secretario general de la Conferencia de Obispos Católicos de la India (CBCI), también comentó el caso a AsiaNews: «Han construido artificialmente un relato de los hechos, y tratan por todos los medios de sostenerlo. Sólo pretenden atacar a la Iglesia con esta falsa acusación sobre las conversiones realizadas, sin la posibilidad de defenderse. Y crean un clima en el que el odio se extiende: en el distrito de Pudukkottai, también en Tamil Nadu, otras dos monjas fueron atacadas. Unas veinte personas las interceptaron cuando se dirigían a visitar a una persona necesitada, acusándolas de querer realizar conversiones. Quieren erradicar la presencia cristiana en este país».

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